Encontré tu fotografía (enviado por el Ratón Pérez)
Estuve buscando en un viejo arcón en el que coloco mis recuerdos.
Y pude hallar antiguas fotografías.
Entre ellas estaba ésta.
Eres el que está en el medio, ¿verdad?
Un beso de tu amigo
El Ratón Pérez
Un bebé de dos meses que habla en Nicaragua
Un bebé de dos meses dejó estupefactos a sus padres cuando, después de tomar la leche, pronunció sus primeras palabras en una comunidad campesina de Nicaragua, reveló el miércoles la prensa.
"A la primera que me habló fue a mí; me dijo mamá", relató su madre, Isabel Mendoza, a El Nuevo Diario. "Las palabras que ha dicho son mamá, papá, pipe (muchacho)", afirmó la mujer.
El padre, Antony Huete, contó que su hijo, que se llama igual que él, le pidió una vez "agua, agua".
La abuela materna del niño, Rosa Álvarez, contó que al principio no daba crédito a esta historia, hasta que escuchó al pequeño decir "agua". "Le pidió agua al papá", relató.
El insólito caso ocurrió en la comunidad campesina El Palmar, en el municipio costero de Tola, en el departamento sureño de Rivas, cerca de la frontera con Costa Rica.
"Es algo increíble, asombroso, nunca visto", expresó por su parte José del Carmen Pérez, quien afirmó que el bebé se comporta de manera extraña y "lo queda viendo feo a uno".
Aprender a nadar a partir de los 4 años
Desde los 4 años, a cualquier edad.
(Adaptado de Eroski Consumer)
El ser humano no nada instintivamente. La habilidad para sostenerse y avanzar en el agua ha de ser aprendida. Este conocimiento se creía innecesario en el mundo occidental hasta bien entrado el siglo XX, incluso en sectores tan hidrodependientes como los pescadores.
El ser humano no nada instintivamente. La habilidad para sostenerse y avanzar en el agua ha de ser aprendida. Este conocimiento se creía innecesario en el mundo occidental hasta bien entrado el siglo XX, incluso en sectores tan hidrodependientes como los pescadores.
Pero hoy, aprender a nadar se ha convertido en una prioridad. La proliferación de piscinas y la elección de zonas costeras, ríos o pantanos como destinos mayoritarios en el ocio estival nos obliga a todos, desde niños a adultos, a adquirir conocimientos para familiarizarnos y sentirnos seguros en el agua. Además, las estadísticas revelan que si bien el número de personas que no saben nadar ha disminuido en las dos últimas décadas -sobre todo en las franjas de menor edad-, todavía es elevado el número de hombres y mujeres que han renunciado a sentirse cómodos dando unas brazadas.
Y es que aprender a nadar no es sólo una opción de disfrute: el ahogamiento ocupa el séptimo lugar entre las causas de accidentes infantiles, y en la escala de accidentes mortales globales, los ocurridos en el agua ocupan el segundo puesto, sólo después de los accidentes de tráfico.
Aprender siendo adulto
Cuanto antes se aprenda a nadar más fácil resulta, pero a cualquier edad es viable lograrlo.
Cuanto antes se aprenda a nadar más fácil resulta, pero a cualquier edad es viable lograrlo.
Conviene que sea un experto quien inicie a la persona adulta, pues así se asegura un aprendizaje consolidado.
Si quien aprende es joven y no ha sufrido ningún accidente que le provoque más temor al agua que el lógico respeto, puede enseñarle un amigo o familiar, pero a la menor dificultad será el momento de acudir a una de las múltiples escuelas especializadas.
Con diez sesiones bien diseñadas es posible aprender a nadar, aunque las lecciones consisten, más que en avanzar sobre el agua, en aprender a flotar y a respirar.
Vencer el temor al agua
El principal obstáculo para aprender a nadar es el miedo al agua y la inseguridad derivada de estar en un medio diferente, lo que genera tensión e impide a los músculos actuar correctamente. A esto se le añade que se acelera la respiración y aparece la sensación de ahogo. Por lo tanto, antes de nada, hay que romper el tópico de que se flota de forma espontánea: no es cierto.
La persona que está aprendiendo a nadar debe estar vigilada para no sentirse indefensa, aunque esto no significa que su monitor haya de sostenerle en el agua. Es más, las diferentes escuelas coinciden en que las instrucciones se dan desde fuera.
Aspirar fuera del agua, expulsar aire sumergido.
Una vez se ha conseguido perder el miedo al agua, se debe aprender a respirar, tomando el aire por la boca y exhalándolo por la boca y la nariz bajo el agua. Lo mejor es seguir una tabla establecida: situarse de pie, sujetándose al bordillo de la piscina, tomar aire y flexionar las piernas para meter la cabeza dentro del agua, donde se expulsa el aire, para después sacar la cabeza y tomar aire de nuevo.
La flotación.
Perdido el miedo y comprobado que se puede controlar la respiración, es momento de aprender a flotar. Una vez más hay que romper el mito: es imprescindible tener los brazos sumergidos, todo lo contrario de lo que inspira la recurrida imagen de auxilio que levanta los brazos a fin de lograr flotar. Al principio hay que estar situado en una zona donde el agua no cubra y practicar el flote boca abajo, boca arriba y sumergido.
... y a nadar.
Cuando no hay miedo, se respira y se flota adecuadamente, es el momento de aprender los movimientos de brazos y piernas para avanzar en el agua. Se puede ayudar de colchonetas o corchos que aseguren el paso. Lograr un estilo es materia de otro momento, de lo que se trata inicialmente es de sentirse a gusto dando brazadas, coordinando el movimiento de brazos y piernas. Una cuestión importante, más allá del ejercicio lúdico, es aprender a zambullirse, sobre todo para subir a la superficie y comenzar a nadar.
Aprender a nadar es, pues, fácil, y si se quiere que hijos e hijas también lo logren, conviene que sus padres y madres sepan hacerlo.
En los niños, a partir de los 4 años
Aunque es recomendable familiarizar a los niños y niñas con el medio acuático desde que nacen, antes de los cuatro años son demasiado pequeños para desarrollar autonomía en el agua y adquirir los movimientos de la natación. Por eso, los pediatras animan a iniciar el aprendizaje desde bebés, pero teniendo muy presente que los programas de natación no garantizan la autonomía del niño, y hasta que no sean adolescentes, siempre que se bañen debe existir la supervisión de un adulto.
Para que el proceso de iniciación no resulte traumático y sí lo más fructífero posible, es muy importante presentar el agua como un elemento lúdico y natural desde los primeros baños en casa. Aunque cueste, se invita a que los padres y madres a que no utilicen una esponja para limpiar la cara de sus pequeños, es mejor que introduzcan su cabeza bajo el agua. Esto contribuye a que el pequeño no perciba la sensación de no respirar bajo el agua como algo ajeno y que provoca miedo.
Aunque es recomendable familiarizar a los niños y niñas con el medio acuático desde que nacen, antes de los cuatro años son demasiado pequeños para desarrollar autonomía en el agua y adquirir los movimientos de la natación. Por eso, los pediatras animan a iniciar el aprendizaje desde bebés, pero teniendo muy presente que los programas de natación no garantizan la autonomía del niño, y hasta que no sean adolescentes, siempre que se bañen debe existir la supervisión de un adulto.
Para que el proceso de iniciación no resulte traumático y sí lo más fructífero posible, es muy importante presentar el agua como un elemento lúdico y natural desde los primeros baños en casa. Aunque cueste, se invita a que los padres y madres a que no utilicen una esponja para limpiar la cara de sus pequeños, es mejor que introduzcan su cabeza bajo el agua. Esto contribuye a que el pequeño no perciba la sensación de no respirar bajo el agua como algo ajeno y que provoca miedo.
Una buena escuela
En algunos países europeos la enseñanza de natación está reglada, forma parte de sistema curricular. En España, aunque cada vez es más frecuente que sea una materia impartida el centro escolar, no es lo habitual todavía, por lo tanto, en muchas ocasiones son los padres y madres quienes acuden a una escuela especializada. En ella deberán exigir personal cualificado para trabajar con niños; una temperatura de 33 grados, tanto fuera como dentro del agua; condiciones suficientes de higiene y niveles de cloro menores (el agua para bebés debe tener entre el 0,5 y el 0,6%, frente al 1% que tolera el adulto).
Hasta los 3 años, se recomienda un monitor por cada dos niños y a partir de los 4 años cada monitor se puede hacer cargo de 3 niños.
Enseñanza
El primer propósito es que los niños se sientan a gusto en el agua. Igual que sucede con los adultos, habrán de aprender a manejarse en el medio sin esfuerzo, con la dificultad añadida de que no hacen pie, pero la ventaja de que son menos temerosos y tienen más habilidad. Muy poco a poco se motiva el equilibrio, tanto horizontal como vertical, esto es, la flotación, tan difícil para los mayores, pero muy sencilla para ellos, por lo que enseguida las piernas se vuelven principales protagonistas, y les ayudarán a avanzar al estilo 'perrito'.
Cuando eso se controle es el momento de introducir el movimiento de brazos.
Una cuestión clave en el aprendizaje del niño es ayudarle a orientarse. Sentirse perdidos y no encontrar la escalera les provoca más miedo que el propio agua.
Y en todo el proceso de este aprendizaje hay que evitar precisamente eso: que se tome miedo al agua.
Eroski Consumer
LA MADRE... LA MEJOR OBRA DE DIOS
Dios, que estaba ocupado en crear a las Madres, llevaba ya seis días trabajando horas extraordinarias cuando un ángel se le presentó y le dijo: “Te afanas demasiado, Señor”
Y el Señor repuso: “¿Acaso no has leído las especificaciones que debe llevar el pedido? Esta criatura tiene que ser lavable de pies a cabeza, pero sin ser de plástico; llevar ciento ochenta piezas movibles, todas reemplazables; funcionar a base de café negro y de las sobras de comida, poseer un regazo que desaparezca cuando se ponga en pie: un beso capaz de curar todo, desde una pierna rota hasta un amor frustrado, y seis pares de manos...
Y el ángel confundido observó: “¿Seis pares de manos? Eso no es posible
“ No son las manos el problema,”- agregó el Señor- “sino los tres pares de ojos
“¿Y eso es para el modelo normal?”- inquirió el ángel.
El Creador asintió. “Un par es para ver a través de la puerta siempre que pregunte ‘¡Niños! ¿Qué andan haciendo ahí dentro?’, aunque ya lo sepa muy bien. Otro, detrás de la cabeza, para ver lo que más le valiera ignorar pero que precisa saber. Y, desde luego, los de adelante, para mirar a un niño en apuros y decirle, sin pronunciar siquiera una palabra: ‘Ya entiendo hijo, y te quiero mucho’”
El ángel le tiró de la manga y advirtió mansamente: ”Vale más que vayas a la cama, Señor. Mañana será otro día.
“No puedo. Y, además, me falta poco. Ya hice una que se cura por sí sola cuando se enferma, que es capaz de alimentar a una familia de seis personas con sólo medio kilo de carne picada,
y de persuadir a un chiquillo de nueve años que se esté quieto bajo la ducha.
Lentamente el ángel dio vuelta en torno a uno de los modelos maternales. “Me parece demasiado delicada”- comentó con un suspiro.
“¡Pero es muy resistente¡”- aseguró Dios, emocionado - “ No tienes idea de lo que es capaz de hacer y de sobrellevar”
“¿Podrá pensar?” – preguntó el ángel.
“Claro. Y razonar y transigir.” – respondió el Creador.
Por último, el ángel se inclinó y pasó un dedo por la mejilla del modelo. “¡Tiene una pérdida!”.
Dios corrigió: “No es una pérdida. Es una lágrima.”
“¿Y para qué sirve?” – quiso saber el ángel
“Para expresar gozo, aflicción, desengaño, pesadumbre, soledad y orgullo.” – le explicó Dios.
“Eres un genio, Señor” – expresó el ángel, admirado.
Pero Dios, con una mirada de tristeza, observó: “Yo no se la puse”.
(Enviado por Gustavo Costas)
Topita - una historia real
Cuando cumplí siete años mis padres me dieron a elegir como regalo una bicicleta, o bien un perrito recién nacido.
Fui al lugar de ese parto perruno y varios cachorrillos casi ciegos se trepaban torpemente a la madre en busca de su leche.
Pero había uno -después supe que era dama- completamente negro y de ojos muy abiertos, muy vivos, que miraba con algún asombro a esa niñita que era yo: me la llevé inmediatamente, y le puse de nombre “Topita” -acabo de observar el increíble cambio de género dentro de una misma frase, pero no lo corrijo, porque me gusta así, casi no podría expresarlo bien…
Topita nos hice felices a mis hermanos y a mí y a todos los chicos del barrio. Hacía de toro en ciertas funciones del circo de la tarde en el patio de casa, y uno de mis hermanos, Pato, de torero, enarbolando un vestido rojo de Mamá.
No cobrábamos entrada para el circo, pero vendíamos una rica y módica limonada, dinero que los padres del barrio no dudaban en facilitar a sus hijos con sumo placer, a cambio de unas dos horas de paz en el hogar.
Pato vociferaba: ¡¡¡Al ataque!!!, y Topita aparecía corriendo entre ladridos y risas -sí, risas también de ella- a lidiar con esas telas coloradas que mi hermano manejaba como el más español de los toreros.
Después de cada actuación, Topita se ganaba una porción de tortilla que habíamos robado previsoramente de la cocina, y que era su plato preferido.
Mora Torres
(monografias.com)
Niños saharauis pasarán el verano en España
· La Comisión Estatal de Vacaciones en Paz ha lanzado la campaña para este verano 2011, bajo el lema “ACOGE UNA SONRISA”
· Representantes de diferentes Comunidades Autónomas se han reunido en Madrid para avanzar en la coordinación de este programa
Madrid (28/04/11).-
La actual crisis económica está complicando un poco más el programa anual ‘Vacaciones en Paz’ que cada año permite la acogida durante los meses de verano de alrededor de 8.600 niños y niñas saharauis que se distribuyen por las CCAA de todo el Estado. Actualmente, las distintas Asociaciones de Ayuda y Solidaridad con el Pueblo Saharaui están trabajando muy activamente en la búsqueda de estas familias de acogida. Para reforzar su trabajo, la Comisión Estatal de “Vacaciones en Paz” ha lanzado la campaña para este año 2011, bajo el lema “ACOGE UNA SONRISA”.
Para los pequeños saharauis ésta es la única oportunidad que tienen de salir del desierto en unos meses muy duros, los del verano, cuando las temperaturas superan diariamente los 50º C. Su visita a nuestro país es un premio por sus buenas notas en el colegio y esperan estos meses con verdadero entusiasmo. Las edades de los menores que participan en este proyecto oscilan entre los 7 y los 12 años.
El programa ‘Vacaciones en Paz’ es uno de los más arraigados en todo el Estado ya que se crean vínculos muy fuertes entre las familias de acogida, los niños y sus familias. Si no hay ningún problema, los niños repiten con sus familias de acogida mientras están en el rango de edad que les permite participar en este proyecto. Para casi 2.000 niños del total que nos visiten, será la primera vez que viajen fuera de los Campamentos.
Gracias a ‘Vacaciones en Paz’ los niños completan su dieta que normalmente es insuficiente, ya que difícilmente en los Campamentos comen verdura, pescado o carne. Además, gracias a diferentes convenios firmados con las administraciones de cada CCAA, los niños pasan diferentes revisiones médicas para detectar si hay algún problema de salud, aunque la mayoría de éstos suelen ser anemias o problemas estomacales.
Para acoger, las familias interesadas tienen que ponerse en contacto con la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, en el teléfono 91 531 76 04, o en la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de su localidad, y allí les informarán en detalle de los pasos a seguir para disfrutar de este Programa.
Contexto general
El conflicto del Sáhara Occidental data de 1975 y es fruto de una descolonización no concluida por la actitud de obstrucción del Gobierno de Marruecos, con la permisividad de la Comunidad Internacional (ONU y UE), el apoyo explícito del Gobierno de Francia y la no asunción de los diferentes Gobiernos de España de su responsabilidad política como antigua potencia colonial.
El pueblo saharaui tiene reconocido el derecho de autodeterminación a través de múltiples resoluciones internacionales; sin embargo, el gobierno de Marruecos impide su aplicación una vez tras otra, vulnerando la legalidad internacional y propiciando una situación en la región de inestabilidad e inseguridad.
Como fruto de esta situación, más de 150.000 saharauis viven desde hace 35 años refugiados en el desierto argelino de Tindouf, otra parte de la población continua viviendo en el Sáhara Occidental ocupado, donde diariamente Marruecos vulnera sus derechos fundamentales y son sometidos a torturas y maltratos, y una tercera parte forma la numerosa diáspora saharaui.
PARA MÁS INFORMACIÓN:
Gely Ariza: Coordinadora Comisión Estatal de Vacaciones en Paz
Para los pequeños saharauis ésta es la única oportunidad que tienen de salir del desierto en unos meses muy duros, los del verano, cuando las temperaturas superan diariamente los 50º C. Su visita a nuestro país es un premio por sus buenas notas en el colegio y esperan estos meses con verdadero entusiasmo. Las edades de los menores que participan en este proyecto oscilan entre los 7 y los 12 años.
El programa ‘Vacaciones en Paz’ es uno de los más arraigados en todo el Estado ya que se crean vínculos muy fuertes entre las familias de acogida, los niños y sus familias. Si no hay ningún problema, los niños repiten con sus familias de acogida mientras están en el rango de edad que les permite participar en este proyecto. Para casi 2.000 niños del total que nos visiten, será la primera vez que viajen fuera de los Campamentos.
Gracias a ‘Vacaciones en Paz’ los niños completan su dieta que normalmente es insuficiente, ya que difícilmente en los Campamentos comen verdura, pescado o carne. Además, gracias a diferentes convenios firmados con las administraciones de cada CCAA, los niños pasan diferentes revisiones médicas para detectar si hay algún problema de salud, aunque la mayoría de éstos suelen ser anemias o problemas estomacales.
Para acoger, las familias interesadas tienen que ponerse en contacto con la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, en el teléfono 91 531 76 04, o en la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de su localidad, y allí les informarán en detalle de los pasos a seguir para disfrutar de este Programa.
Contexto general
El conflicto del Sáhara Occidental data de 1975 y es fruto de una descolonización no concluida por la actitud de obstrucción del Gobierno de Marruecos, con la permisividad de la Comunidad Internacional (ONU y UE), el apoyo explícito del Gobierno de Francia y la no asunción de los diferentes Gobiernos de España de su responsabilidad política como antigua potencia colonial.
El pueblo saharaui tiene reconocido el derecho de autodeterminación a través de múltiples resoluciones internacionales; sin embargo, el gobierno de Marruecos impide su aplicación una vez tras otra, vulnerando la legalidad internacional y propiciando una situación en la región de inestabilidad e inseguridad.
Como fruto de esta situación, más de 150.000 saharauis viven desde hace 35 años refugiados en el desierto argelino de Tindouf, otra parte de la población continua viviendo en el Sáhara Occidental ocupado, donde diariamente Marruecos vulnera sus derechos fundamentales y son sometidos a torturas y maltratos, y una tercera parte forma la numerosa diáspora saharaui.
PARA MÁS INFORMACIÓN:
Gely Ariza: Coordinadora Comisión Estatal de Vacaciones en Paz
625 442 572
Secretaría Técnica: 91 531 76
Una fiesta diferente - Un cuento para chicos que también llega a los grandes
Una Fiesta Diferente
Un cuento para chicos (que también llega a los grandes).
Cierta mañana, Peto, un petrel con fama de chismoso, se posó junto al helado Mar de Wedell.
Agitando las alas, llamó a todos los habitantes del lugar.
En cuestión de minutos, pingüinos, focas, albatros y otros de su misma especie, se arremolinaron a su alrededor para enterarse de alguna nueva noticia
- ¡Mañana hay fiesta en la Base! -exclamó entusiasmado.
- ¿Cómo lo sabes?- preguntó con curiosidad Rita, una gran foca.
- Escuché a un Suboficial comentárselo a otro.
- ¡Qué bueno! En ningún festejo faltan la música y las cosas ricas-se alegró una paloma que pasaba por ahí.
- ¡Con las ganas que tengo de bailar!-suspiró un pingüino.
- Pero no nos invitaron... -reflexionó Rita.
- Los muchachos son re buenos. Siempre nos tratan amigables -insistió el petrel.
- Habrá que avisar a todos... -agregó la paloma que se quedó a escuchar.
- ¡A Quirico no hay que invitarlo!-decretó Rita.
- ¿Quién es Quirico?-interrogó Coquita, una foca distraída.
- Pero, nena, ¿vos vivís en la Antártida o en África? -protestó Peto.
- En la Antártida-contestó con timidez.
- Menos mal... ¿Cómo no tenés idea que Quirico es el pingüino empetrolado?
- Y es un agrandado- respondieron la gran foca y el petrel a dúo.
- ¿Quién lo dice?-replicó Coquita.
- Mirá, yo pertenezco a una gran familia. Tengo parientes en el Cabo de Hornos, en Malvinas, en la Bahía Lapataia, en todas partes... Y las noticias, "vuelan".
- ¿De qué se enteraron?
- Una gaviota le contó a mi tío, que un barco derramó petróleo frente a la costa chilena. Varios pingüinos, entre ellos Quirico, fueron rescatados y llevados a Ushuaia. Ahí los limpiaron, los cuidaron y luego los trajeron acá. -----Una cámara de televisión los tomó a todos.
- ¿Y por qué Quirico es agrandado y no los otros también?-insistió Coquita.
- Porque además de salir en los noticieros argentinos, vino la National Geography y lo filmaron sólo a él. Su imagen habrá recorrido el mundo. Imaginate, se cree una mega estrella-concluyó el petrel
- Acá no se da casi con nadie, como si no nos conociera o fuera superior a nosotros... Camina con el pecho erguido y el pico en alto-agregó Rita.
- Está bien, no lo invitamos-resolvieron por unanimidad.
- Uno de nosotros puede acercarse a la Base y avisar al resto cuando estén por comenzar los preparativos del festejo -sugirió la paloma.
- A correr la voz, entonces-ordenó el petrel.
Todos se prepararon esperando el momento de recibir el anuncio que comenzaba la fiesta.
Sin lunas ni soles, en la Antártida es difícil medir el tiempo.
Rita, la gran foca, trepó la meseta y quedó quietecita observando el lugar en donde, evidentemente, dormían los integrantes de la dotación de Base Belgrano.
Por fín se abrió una puerta. Alguien salió con una bandera blanca y celeste doblada y la ató al mástil.
La foca avisó al petrel y éste recorrió con rapidez la pingüinera dando la señal.
En menos de una hora, una multitud se concentró en los alrededores y observaron cómo los hombres y mujeres de la Base se disponían en fila frente al mástil.
Aunque la temperatura era de varios grados bajo cero y el viento helado azotaba los rostros, no dudaron en quitarse los mitones que protegían sus manos para hacer la venia, al tiempo que la bandera comenzaba a elevarse con un fondo musical imponente.
- Esta música suena hermosa, pero no es para bailar... –susurró una foca cangrejera a su acompañante.
- Y aunque las mujeres son menos, nadie forma pareja con ellas-le contestó éste.
- ¿Y la comida?-preguntó un pingüino glotón.
- Shh, shh, cállense. Lo que está sonando es el Himno Nacional Argentino. Yo lo escuché otras veces-dijo Rita.
El frío era intenso.
Los hombres, con sus manos enrojecidas, entonaban la canción patria temblando firmes sobre el desierto helado.
En el desolado escenario, las voces quebraban la bruma y nadie pudo sustraerse del sublime momento.
Los petreles, que habían ensayado vuelos acrobáticos, se posaron silenciosos.
Los albatros y palomas, los imitaron.
Las focas dejaron las boyas con las que hacían piruetas sobre el hocico.
Los pingüinos permanecían quietitos y, hasta Quirico que no saben como se enteró, abandonó su postura arrogante para regocijarse, integrándose al grupo.
Fiesta era, en definitiva. Lo que resultaba imposible suponer es que aquellos animalitos entendieran lo referido por el Suboficial: la celebración del 25 de Mayo.
Aunque no participaron del chocolate compartido después en la Base, como en los actos escolares, sirvió para sentirse hermanados en ese apartado rincón casi desconocido y olvidado que también forma parte de la Argentina y les pertenece, por ser especies de su riquísima fauna.
Un cuento para chicos (que también llega a los grandes).
Cierta mañana, Peto, un petrel con fama de chismoso, se posó junto al helado Mar de Wedell.
Agitando las alas, llamó a todos los habitantes del lugar.
En cuestión de minutos, pingüinos, focas, albatros y otros de su misma especie, se arremolinaron a su alrededor para enterarse de alguna nueva noticia
- ¡Mañana hay fiesta en la Base! -exclamó entusiasmado.
- ¿Cómo lo sabes?- preguntó con curiosidad Rita, una gran foca.
- Escuché a un Suboficial comentárselo a otro.
- ¡Qué bueno! En ningún festejo faltan la música y las cosas ricas-se alegró una paloma que pasaba por ahí.
- ¡Con las ganas que tengo de bailar!-suspiró un pingüino.
- Pero no nos invitaron... -reflexionó Rita.
- Los muchachos son re buenos. Siempre nos tratan amigables -insistió el petrel.
- Habrá que avisar a todos... -agregó la paloma que se quedó a escuchar.
- ¡A Quirico no hay que invitarlo!-decretó Rita.
- ¿Quién es Quirico?-interrogó Coquita, una foca distraída.
- Pero, nena, ¿vos vivís en la Antártida o en África? -protestó Peto.
- En la Antártida-contestó con timidez.
- Menos mal... ¿Cómo no tenés idea que Quirico es el pingüino empetrolado?
- Y es un agrandado- respondieron la gran foca y el petrel a dúo.
- ¿Quién lo dice?-replicó Coquita.
- Mirá, yo pertenezco a una gran familia. Tengo parientes en el Cabo de Hornos, en Malvinas, en la Bahía Lapataia, en todas partes... Y las noticias, "vuelan".
- ¿De qué se enteraron?
- Una gaviota le contó a mi tío, que un barco derramó petróleo frente a la costa chilena. Varios pingüinos, entre ellos Quirico, fueron rescatados y llevados a Ushuaia. Ahí los limpiaron, los cuidaron y luego los trajeron acá. -----Una cámara de televisión los tomó a todos.
- ¿Y por qué Quirico es agrandado y no los otros también?-insistió Coquita.
- Porque además de salir en los noticieros argentinos, vino la National Geography y lo filmaron sólo a él. Su imagen habrá recorrido el mundo. Imaginate, se cree una mega estrella-concluyó el petrel
- Acá no se da casi con nadie, como si no nos conociera o fuera superior a nosotros... Camina con el pecho erguido y el pico en alto-agregó Rita.
- Está bien, no lo invitamos-resolvieron por unanimidad.
- Uno de nosotros puede acercarse a la Base y avisar al resto cuando estén por comenzar los preparativos del festejo -sugirió la paloma.
- A correr la voz, entonces-ordenó el petrel.
Todos se prepararon esperando el momento de recibir el anuncio que comenzaba la fiesta.
Sin lunas ni soles, en la Antártida es difícil medir el tiempo.
Rita, la gran foca, trepó la meseta y quedó quietecita observando el lugar en donde, evidentemente, dormían los integrantes de la dotación de Base Belgrano.
Por fín se abrió una puerta. Alguien salió con una bandera blanca y celeste doblada y la ató al mástil.
La foca avisó al petrel y éste recorrió con rapidez la pingüinera dando la señal.
En menos de una hora, una multitud se concentró en los alrededores y observaron cómo los hombres y mujeres de la Base se disponían en fila frente al mástil.
Aunque la temperatura era de varios grados bajo cero y el viento helado azotaba los rostros, no dudaron en quitarse los mitones que protegían sus manos para hacer la venia, al tiempo que la bandera comenzaba a elevarse con un fondo musical imponente.
- Esta música suena hermosa, pero no es para bailar... –susurró una foca cangrejera a su acompañante.
- Y aunque las mujeres son menos, nadie forma pareja con ellas-le contestó éste.
- ¿Y la comida?-preguntó un pingüino glotón.
- Shh, shh, cállense. Lo que está sonando es el Himno Nacional Argentino. Yo lo escuché otras veces-dijo Rita.
El frío era intenso.
Los hombres, con sus manos enrojecidas, entonaban la canción patria temblando firmes sobre el desierto helado.
En el desolado escenario, las voces quebraban la bruma y nadie pudo sustraerse del sublime momento.
Los petreles, que habían ensayado vuelos acrobáticos, se posaron silenciosos.
Los albatros y palomas, los imitaron.
Las focas dejaron las boyas con las que hacían piruetas sobre el hocico.
Los pingüinos permanecían quietitos y, hasta Quirico que no saben como se enteró, abandonó su postura arrogante para regocijarse, integrándose al grupo.
Fiesta era, en definitiva. Lo que resultaba imposible suponer es que aquellos animalitos entendieran lo referido por el Suboficial: la celebración del 25 de Mayo.
Aunque no participaron del chocolate compartido después en la Base, como en los actos escolares, sirvió para sentirse hermanados en ese apartado rincón casi desconocido y olvidado que también forma parte de la Argentina y les pertenece, por ser especies de su riquísima fauna.
(Enviado por Fundación Marambio)
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